La fonocirugía incluye procedimientos quirúrgicos especializados diseñados para alterar permanentemente el tono y la calidad de la voz. Estos procedimientos se centran en la estructura y tensión de las cuerdas vocales dentro de la laringe (caja de la voz) para producir cambios en el tono fundamental (qué tan agudo o grave suena la voz).
La fonocirugía no sólo aborda problemas médicos de voz, sino que también se utiliza en personas que desean modificar su voz por razones estéticas o de identidad vocal, siempre con evaluación especializada y acompañamiento profesional.
Elevar el tono de la voz para que suene más agudo, con frecuencia buscando una voz más femenina o más clara en el habla cotidiana.
Estas cirugías modifican la longitud, tensión y masa de las cuerdas vocales. Al acortar o tensar las cuerdas vocales, se logra que vibren más rápido, produciendo tonos más altos.
Glotoplastia (Wendler glottoplasty): se forma una “web” o tejido de cicatriz que acorta las cuerdas vocales.
Cricotirotomía / Cricothyroid Approximation: suturas para aumentar la tensión de las cuerdas vocales (menos utilizada actualmente).
Incrementa el tono fundamental de la voz.
Resultados permanentes (aunque los efectos pueden variar).
Puede provocar ronquera, voz débil o sonidos ásperos temporalmente durante la recuperación.
Requiere reposo vocal inicial y a menudo terapia del habla antes y después de la cirugía para maximizar resultados.
Disminuir el tono de la voz para que suene más grave o profunda, normalmente en pacientes que no logran este cambio con otros métodos.
Estas técnicas buscan reducir la tensión de las cuerdas vocales o modificar su estructura de manera que vibren más lentamente, produciendo tonos más bajos.
Tiroplastia Tipo III: disminuye la tensión de las cuerdas vocales para bajar la frecuencia.
La cirugía para hacer la voz más grave es menos frecuente que la cirugía para hacerla más aguda.
Otros métodos como terapia de voz o modificación hormonal (en casos médicos específicos) también pueden influir en la voz.
Antes de considerar cualquier cirugía vocal, es indispensable una evaluación completa por un laringólogo especialista:
Análisis detallado de la función vocal y estructura laríngea
Pruebas con estroboscopia o videolaringoscopia para evaluar movimiento de cuerdas vocales
Discusión de expectativas realistas y posibles riesgos
Plan de terapia de voz pre y postoperatoria para optimizar resultados
Las cirugías vocales no solo cambian el tono, sino que pueden afectar la calidad, fuerza y resistencia de la voz, por lo que el acompañamiento de expertos es esencial.
Cambios permanentes y predecibles en el tono
Mejora en la percepción vocal y confianza al hablar
Integración con terapia del habla para un resultado más natural